concepto
El proyecto se organiza a partir de tres volumetrías independientes que se disponen en forma de “C”, acompañando la geometría del terreno y dando lugar a un jardín central. Este espacio verde funciona como el corazón de la casa: un pulmón que aporta luz natural, ventilación cruzada y una conexión constante con el exterior, además de articular la circulación hacia las distintas áreas. De impronta beach house, la vivienda propone una arquitectura relajada y contemporánea, donde la relación interior–exterior es protagonista y cada ambiente se abre al paisaje. Desarrollada en sistema Steel Frame, la casa cuenta con 338 m² cubiertos, combinando eficiencia constructiva con una estética cálida y natural. Las aberturas de PVC garantizan confort térmico y acústico, mientras que la pérgola y el deck de lapacho extienden los espacios de uso hacia el exterior. Los detalles en revestimiento de piedra aportan textura y carácter, reforzando la identidad del proyecto. Una propuesta que equilibra diseño, funcionalidad y una fuerte conexión con el entorno.